Ahí les dejo mi ranking de lo poco que he leido.
Mi número 1: El Muchacho Persa, de Mary Renault. Tierno Hefaistión que amaba a Alejandro que amaba a su eunuco Bagoas. Maravillosa narración de amor en la época pre cristiana, cuando el sexo aún no era tabú. El amor entre hombres debe haber sido lo único griego que el Renacimiento no pudo rescatar. Por la Puta de Babilonia!
Mi número 1: El Muchacho Persa, de Mary Renault. Tierno Hefaistión que amaba a Alejandro que amaba a su eunuco Bagoas. Maravillosa narración de amor en la época pre cristiana, cuando el sexo aún no era tabú. El amor entre hombres debe haber sido lo único griego que el Renacimiento no pudo rescatar. Por la Puta de Babilonia!
Número 2: Yo no Tengo la Culpa de Haber Nacido tan Sexy, de Eduardo Mendicutti. No se porqué no he leído más de Mendicutti. Es un genio.
3: Mi Planta de Naranja Lima, de José Mauro de Vasconcelos. Esta novela me hizo gay ¿Que no es un libro gay? Pues ese amor entre Zezé y Portuga en las calles de Río de Janeiro no se me hace amor filial/paternal. Era yo y mi profe de historia (amor platónico igual). Yo y mi abuelo. Yo y los mayores de 35…
4: No se lo Digas a Nadie de Jaime Bayly. Como no me va a gustar esta novela. Está bien escrita, no me digan que no.
5: Antes que Anochezca, de Reynaldo Arenas. ¿Con cuántos dijo que había mantenido relaciones? ¿Con 2,000? La Cuba de Fidel, castrante para los homosexuales, hacía de buscar sexo una aventura peligrosa pero sumamente placentera.
6: Tengo Miedo Torero, de Pedro Lemebel. La Loca de Enfrente viviendo su radicalismo político en el Santiago de Pinochet.
7: Alexis o El Tratado del Inútil Combate, de Marguerite Yourcenar. La carta de un gay a su esposa. Te lo digo porque si no supieras de que trata, dejarías el libro a la mitad. Pero claro, fue escrita en 1927. Al final quieres volverla a leer.
8: Confesiones de una Máscara, de Yukío Mishima. Demasiado sutil. Marguerite Yourcenar ensaya que Mishima sentía que su vida era un vacío total. Al parecer ser gay, ser japonés y ser idealista era un verdadero trauma en la década del 40. El autor termina haciéndose seppuku. (Busqué este libro por años. La encontré finalmente en una librería gay de Londres. Ahora se puede bajar fácilmente de librodot.com. Qué viejo me hacen sentir estas cosas).
9: Amo a mi mami, de Bayly. No es una novela gay, cierto. Pero ya sabemos que esa infancia era el preludio a la vida bisexual de Jaimito.
10: Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. Si empiezas a leer a la Yourcenar esperando algo como lo de Bayly te vas a aburrir. Pero si te relajas le encuentras el gusto. Ambientada también en el mundo griego, esta es más melancólica y reflexiva que la novela de Mary Renault.
11: El Beso de la Mujer Araña, de Manuel Puig. La película me llevó al libro. ¿Porqué tantas notas de pié de página? Buena novela, pero si ya viste la película ya no la leas. Ver a William Hurt feliz después de haber hecho el amor con el preso político con el que comparte la celda es mejor que la descripción de la novela.
12: Historia de Mayta, de Vargas Llosa. Provinciano en colegio de pitucos, subversivo y gay. Mayta era un león de 4 mundos. El lado homo de Mayta solo recibe unas cuantas líneas pero francamente determina su auto marginación, lo que termina llevándolo al extremismo. Burla sórdida de Varguitas a la subversión. En Conversación en la Catedral también hay un personaje que resulta siendo homosexual pero su lado gay no resulta tan importante en la trama.
13: El Deseo Diferente, de Luis Fernando Bamonde de Bernardi. Si soportas la terrible redacción descubres una interesante y sincera autobiografía de un policía pasivo maduro en Lima.
14: Fue ayer y no me acuerdo, de Jaime Bayly. Ahí, más o menos.
Seguro que he leido algunas otras más, pero ahorita son las que recuerdo.
